MIGUEL ROLDÁN CONVIERTE LA CUARTA EDICIÓN DE SUS “RELATOS PALACIEGOS”
EN “LITERATURA PARA EL MUNDO”
Álvaro Romero Bernal
Diciembre de 2011
El escritor palaciego presenta su colección de cuentos, ahora con
moderno formato y enriquecida con un aparato crítico del profesor y
periodista Álvaro Romero y una detallada biografía del archivero
municipal Julio Mayo
'Relatos palaciegos' es un exquisito libro de cuentos breves que su
autor, Miguel Roldán Roldán (Los Palacios y Villafranca, 1931),
publica ahora por cuarta vez, dada su incuestionable demanda por un
número creciente de lectores. La primera edición salió a la luz en
1995, bajo los auspicios del ya extinto Ateneo de Los Palacios y
Villafranca. A aquel libro de apariencia sencilla y que compilaba los
relatos que Roldán había publicado previamente en la revista de El
Ateneo que bajo el título de El Soberao protagonizó la vida cultural
de la localidad sevillana durante dos décadas, se sumaron en 1998 y
2010 sendas ediciones que vinieron a satisfacer el interés de nuevos
lectores que no conocían esta literatura “amamantada de yerbazales y
compromiso social de posguerra”, como puede leerse en la contraportada
de esta edición que acaba de salir al mercado con 1.000 ejemplares.
En este caso, el libro “parece otro distinto, y lo es en realidad”,
como señaló Emilio Gavira, amigo del autor y coordinador de la edición
que se encargó de abrir el acto de la primera presentación, que tuvo
lugar el pasado martes 20 de diciembre en la casa hermandad de El
Rocío del pueblo natal de Roldán. El acto, nutrido de numerosos
vecinos y amigos que abarrotaron la casa hermandad de El Rocío, estuvo
presidido por el alcalde palaciego, Juan Manuel Valle, que tuvo
palabras de encomio para la labor sociocultural de Roldán a lo largo
de sus 80 años de vida.
Gavira firma un prólogo que, bajo el título de “Razones para una
nueva edición”, explica el origen de este libro que ya luce en los
escaparates. Una invitación a la lectura de 'Relatos palaciegos' por
parte del escritor y periodista Álvaro Romero en el transcurso de un
homenaje dispensado a Roldán en El Casino de Los Palacios y
Villafranca la pasada primavera reactivó las ganas del autor y su
familia de volver a editar la obra incorporando las consideraciones de
Romero. En el citado homenaje también participó el archivero municipal
del Ayuntamiento palaciego, Julio Mayo, quien trazó una biografía de
Roldán, cuyos hitos más relevantes sorprendieron a los asistentes, por
desconocidos. Miguel Roldán trabajó incansablemente por su pueblo en
los difíciles años del Franquismo: fundó la primera biblioteca local;
participó en las gestiones que llevaron a construir viviendas y
escuelas en el barrio más deprimido del pueblo por aquella época, el
de El Cerro; hizo germinar proyectos socioculturales de todo tipo,
como el Ateneo, el Casino Cultural y Comercial, asociaciones de
caridad e incluso hermandades; mantuvo fructíferas relaciones con el
mundo de la literatura y el arte en el contexto andaluz; y su paso por
Barcelona durante el servicio militar lo dotó de una mentalidad
moderna que puso a disposición de sus paisanos. Todo ello aparece
didácticamente documentado por Mayo en un apéndice del libro que
incluye fotografías.
Esta cuarta edición, financiada por la familia Roldán y
exquisitamente diseñada y maquetada por el palaciego Manuel María
Rosal Núñez, residente en Berlín (Alemania), cuenta además con un
estudio previo firmado por Álvaro Romero en el que no sólo se analizan
los aspectos lingüísticos, literarios y sociales más destacados de los
22 relatos que componen la obra, sino que intenta incardinar la
literatura de Roldán en una nómina de autores hispanos “del medio
siglo que han aupado el cuento breve a la máxima categoría literaria
dentro de la narrativa”, como reconoció Romero en el acto de
presentación. “Sólo quien ahonda más en su tierra consigue hacerla
universal”, señaló el profesor y periodista citando a Ángel Ganivet.
No en vano, los relatos están inspirados en sucesos, lugares y
personajes reales de la infancia del autor. “Sin embargo”, según
Romero, “no son más que la receta sustantiva para crear un universo
literario propio, como les ha ocurrido a Valle Inclán con su Galicia,
a Lorca con su Granada o a Arthur Miller con su Nueva York”. “Vamos a
intentar que esta literatura empiece a leerse en los colegios e
institutos de nuestra comarca y que termine por interesar a los
lectores de cualquier latitud del mundo”, anunció Romero en su
intervención.
Uno de los relatos, “La invitada”, que trata de una mujer a la que
fuerzan a beber aceite de ricino las fuerzas locales del Régimen
franquista por besar a un niño-soldado durante un desfile, fue
proyectado en el acto en forma de documental, elaborado por la Radio
Televisión Municipal de Los Palacios bajo la dirección de Julio Mayo.
Los otros relatos tocan temas cotidianos como las escapadas hacia la
Marisma de los amigos del niño narrador desde la maltrecha escuela de
entonces, dominada por el nacionalcatolicismo más recalcitrante; o más
comprometidos en aquel difícil contexto como la marginación de
lugareños con un mínimo atisbo de republicanismo o de algún carácter
diferenciador.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Relatos palacios
MIGUEL ROLDÁN CONVIERTE LA CUARTA EDICIÓN DE SUS “RELATOS PALACIEGOS”
EN “LITERATURA PARA EL MUNDO”
Álvaro Romero Bernal
Diciembre de 2011
El escritor palaciego presenta su colección de cuentos, ahora con
moderno formato y enriquecida con un aparato crítico del profesor y
periodista Álvaro Romero y una detallada biografía del archivero
municipal Julio Mayo
'Relatos palaciegos' es un exquisito libro de cuentos breves que su
autor, Miguel Roldán Roldán (Los Palacios y Villafranca, 1931),
publica ahora por cuarta vez, dada su incuestionable demanda por un
número creciente de lectores. La primera edición salió a la luz en
1995, bajo los auspicios del ya extinto Ateneo de Los Palacios y
Villafranca. A aquel libro de apariencia sencilla y que compilaba los
relatos que Roldán había publicado previamente en la revista de El
Ateneo que bajo el título de El Soberao protagonizó la vida cultural
de la localidad sevillana durante dos décadas, se sumaron en 1998 y
2010 sendas ediciones que vinieron a satisfacer el interés de nuevos
lectores que no conocían esta literatura “amamantada de yerbazales y
compromiso social de posguerra”, como puede leerse en la contraportada
de esta edición que acaba de salir al mercado con 1.000 ejemplares.
En este caso, el libro “parece otro distinto, y lo es en realidad”,
como señaló Emilio Gavira, amigo del autor y coordinador de la edición
que se encargó de abrir el acto de la primera presentación, que tuvo
lugar el pasado martes 20 de diciembre en la casa hermandad de El
Rocío del pueblo natal de Roldán. El acto, nutrido de numerosos
vecinos y amigos que abarrotaron la casa hermandad de El Rocío, estuvo
presidido por el alcalde palaciego, Juan Manuel Valle, que tuvo
palabras de encomio para la labor sociocultural de Roldán a lo largo
de sus 80 años de vida.
Gavira firma un prólogo que, bajo el título de “Razones para una
nueva edición”, explica el origen de este libro que ya luce en los
escaparates. Una invitación a la lectura de 'Relatos palaciegos' por
parte del escritor y periodista Álvaro Romero en el transcurso de un
homenaje dispensado a Roldán en El Casino de Los Palacios y
Villafranca la pasada primavera reactivó las ganas del autor y su
familia de volver a editar la obra incorporando las consideraciones de
Romero. En el citado homenaje también participó el archivero municipal
del Ayuntamiento palaciego, Julio Mayo, quien trazó una biografía de
Roldán, cuyos hitos más relevantes sorprendieron a los asistentes, por
desconocidos. Miguel Roldán trabajó incansablemente por su pueblo en
los difíciles años del Franquismo: fundó la primera biblioteca local;
participó en las gestiones que llevaron a construir viviendas y
escuelas en el barrio más deprimido del pueblo por aquella época, el
de El Cerro; hizo germinar proyectos socioculturales de todo tipo,
como el Ateneo, el Casino Cultural y Comercial, asociaciones de
caridad e incluso hermandades; mantuvo fructíferas relaciones con el
mundo de la literatura y el arte en el contexto andaluz; y su paso por
Barcelona durante el servicio militar lo dotó de una mentalidad
moderna que puso a disposición de sus paisanos. Todo ello aparece
didácticamente documentado por Mayo en un apéndice del libro que
incluye fotografías.
Esta cuarta edición, financiada por la familia Roldán y
exquisitamente diseñada y maquetada por el palaciego Manuel María
Rosal Núñez, residente en Berlín (Alemania), cuenta además con un
estudio previo firmado por Álvaro Romero en el que no sólo se analizan
los aspectos lingüísticos, literarios y sociales más destacados de los
22 relatos que componen la obra, sino que intenta incardinar la
literatura de Roldán en una nómina de autores hispanos “del medio
siglo que han aupado el cuento breve a la máxima categoría literaria
dentro de la narrativa”, como reconoció Romero en el acto de
presentación. “Sólo quien ahonda más en su tierra consigue hacerla
universal”, señaló el profesor y periodista citando a Ángel Ganivet.
No en vano, los relatos están inspirados en sucesos, lugares y
personajes reales de la infancia del autor. “Sin embargo”, según
Romero, “no son más que la receta sustantiva para crear un universo
literario propio, como les ha ocurrido a Valle Inclán con su Galicia,
a Lorca con su Granada o a Arthur Miller con su Nueva York”. “Vamos a
intentar que esta literatura empiece a leerse en los colegios e
institutos de nuestra comarca y que termine por interesar a los
lectores de cualquier latitud del mundo”, anunció Romero en su
intervención.
Uno de los relatos, “La invitada”, que trata de una mujer a la que
fuerzan a beber aceite de ricino las fuerzas locales del Régimen
franquista por besar a un niño-soldado durante un desfile, fue
proyectado en el acto en forma de documental, elaborado por la Radio
Televisión Municipal de Los Palacios bajo la dirección de Julio Mayo.
Los otros relatos tocan temas cotidianos como las escapadas hacia la
Marisma de los amigos del niño narrador desde la maltrecha escuela de
entonces, dominada por el nacionalcatolicismo más recalcitrante; o más
comprometidos en aquel difícil contexto como la marginación de
lugareños con un mínimo atisbo de republicanismo o de algún carácter
diferenciador.
EN “LITERATURA PARA EL MUNDO”
Álvaro Romero Bernal
Diciembre de 2011
El escritor palaciego presenta su colección de cuentos, ahora con
moderno formato y enriquecida con un aparato crítico del profesor y
periodista Álvaro Romero y una detallada biografía del archivero
municipal Julio Mayo
'Relatos palaciegos' es un exquisito libro de cuentos breves que su
autor, Miguel Roldán Roldán (Los Palacios y Villafranca, 1931),
publica ahora por cuarta vez, dada su incuestionable demanda por un
número creciente de lectores. La primera edición salió a la luz en
1995, bajo los auspicios del ya extinto Ateneo de Los Palacios y
Villafranca. A aquel libro de apariencia sencilla y que compilaba los
relatos que Roldán había publicado previamente en la revista de El
Ateneo que bajo el título de El Soberao protagonizó la vida cultural
de la localidad sevillana durante dos décadas, se sumaron en 1998 y
2010 sendas ediciones que vinieron a satisfacer el interés de nuevos
lectores que no conocían esta literatura “amamantada de yerbazales y
compromiso social de posguerra”, como puede leerse en la contraportada
de esta edición que acaba de salir al mercado con 1.000 ejemplares.
En este caso, el libro “parece otro distinto, y lo es en realidad”,
como señaló Emilio Gavira, amigo del autor y coordinador de la edición
que se encargó de abrir el acto de la primera presentación, que tuvo
lugar el pasado martes 20 de diciembre en la casa hermandad de El
Rocío del pueblo natal de Roldán. El acto, nutrido de numerosos
vecinos y amigos que abarrotaron la casa hermandad de El Rocío, estuvo
presidido por el alcalde palaciego, Juan Manuel Valle, que tuvo
palabras de encomio para la labor sociocultural de Roldán a lo largo
de sus 80 años de vida.
Gavira firma un prólogo que, bajo el título de “Razones para una
nueva edición”, explica el origen de este libro que ya luce en los
escaparates. Una invitación a la lectura de 'Relatos palaciegos' por
parte del escritor y periodista Álvaro Romero en el transcurso de un
homenaje dispensado a Roldán en El Casino de Los Palacios y
Villafranca la pasada primavera reactivó las ganas del autor y su
familia de volver a editar la obra incorporando las consideraciones de
Romero. En el citado homenaje también participó el archivero municipal
del Ayuntamiento palaciego, Julio Mayo, quien trazó una biografía de
Roldán, cuyos hitos más relevantes sorprendieron a los asistentes, por
desconocidos. Miguel Roldán trabajó incansablemente por su pueblo en
los difíciles años del Franquismo: fundó la primera biblioteca local;
participó en las gestiones que llevaron a construir viviendas y
escuelas en el barrio más deprimido del pueblo por aquella época, el
de El Cerro; hizo germinar proyectos socioculturales de todo tipo,
como el Ateneo, el Casino Cultural y Comercial, asociaciones de
caridad e incluso hermandades; mantuvo fructíferas relaciones con el
mundo de la literatura y el arte en el contexto andaluz; y su paso por
Barcelona durante el servicio militar lo dotó de una mentalidad
moderna que puso a disposición de sus paisanos. Todo ello aparece
didácticamente documentado por Mayo en un apéndice del libro que
incluye fotografías.
Esta cuarta edición, financiada por la familia Roldán y
exquisitamente diseñada y maquetada por el palaciego Manuel María
Rosal Núñez, residente en Berlín (Alemania), cuenta además con un
estudio previo firmado por Álvaro Romero en el que no sólo se analizan
los aspectos lingüísticos, literarios y sociales más destacados de los
22 relatos que componen la obra, sino que intenta incardinar la
literatura de Roldán en una nómina de autores hispanos “del medio
siglo que han aupado el cuento breve a la máxima categoría literaria
dentro de la narrativa”, como reconoció Romero en el acto de
presentación. “Sólo quien ahonda más en su tierra consigue hacerla
universal”, señaló el profesor y periodista citando a Ángel Ganivet.
No en vano, los relatos están inspirados en sucesos, lugares y
personajes reales de la infancia del autor. “Sin embargo”, según
Romero, “no son más que la receta sustantiva para crear un universo
literario propio, como les ha ocurrido a Valle Inclán con su Galicia,
a Lorca con su Granada o a Arthur Miller con su Nueva York”. “Vamos a
intentar que esta literatura empiece a leerse en los colegios e
institutos de nuestra comarca y que termine por interesar a los
lectores de cualquier latitud del mundo”, anunció Romero en su
intervención.
Uno de los relatos, “La invitada”, que trata de una mujer a la que
fuerzan a beber aceite de ricino las fuerzas locales del Régimen
franquista por besar a un niño-soldado durante un desfile, fue
proyectado en el acto en forma de documental, elaborado por la Radio
Televisión Municipal de Los Palacios bajo la dirección de Julio Mayo.
Los otros relatos tocan temas cotidianos como las escapadas hacia la
Marisma de los amigos del niño narrador desde la maltrecha escuela de
entonces, dominada por el nacionalcatolicismo más recalcitrante; o más
comprometidos en aquel difícil contexto como la marginación de
lugareños con un mínimo atisbo de republicanismo o de algún carácter
diferenciador.
sábado, 10 de diciembre de 2011
Vigilia de la Inmaculada Concepción de Maria
Vigilia de la Inmaculada Concepción de María en el Casino.
7 de diciembre de 2011
Noche templada y agradable que, invitaba a salir de casa. En unos momentos, como por arte de magia, la Plaza se llenó de voces entonadas al son de panderetas y guitarras para cantarle a la Madre de Dios en la excelsa figura de la Pura Concepción de María, noche hermosa llena de piropos, requiebros a la Más Pura de la Mujeres.
Acierto, no me lo podía creer, la Virgen se paró a su paso en la mismísima puerta de nuestro Casino conducida por las manos de nuestro amigo y socio Luís Miguel Murube Begines y su hijo. Acierto, muchas gracias por que todo esto fue calentando de alguna manera lo que iba a ocurrir en el interior de nuestra casa El Casino.
Y de pronto, apareció el Coro de Campanilleras de Santa María de Bucarest con Inmaculada Begines Palma a la cabeza de todas ellas y ahora Sí, se lleno toda la Casa de villancicos a cual más lindo y acertado.
Hicieron mención a Belén por supuesto y, al Niño Dios y a su Madre que están haciendo un Portal en El Rocío.
Se oyeron solos de Eli y su hermana Sacramento, de Nieves, de Amparito Perea que hasta dio unas pataditas por flamenco y mentó a la Peña Flamenca el Pozo de las Penas y, Remedito Amuedo y Marisol Begines, y Mari Rangel y, Inés Porra y Juanita Calancha y Amalia Gómez y su hermana Conchita, Ana Poley, Rosarito García, Carmeluchi, y muchas más, un largo etc. que ahora mismo no recuerdo sus nombres, perdón, y un coro perfectamente acoplados con mujeres de todas las edades que hicieron las delicias de la noche en el Casino. Gracias a todas, gracias, hasta el año que viene si Dios quiere.
Que Niño Dios nos Bendiga a Todos.
Seguimos Regalando Cultura.
Victoriano Rosal
7 de diciembre de 2011
Noche templada y agradable que, invitaba a salir de casa. En unos momentos, como por arte de magia, la Plaza se llenó de voces entonadas al son de panderetas y guitarras para cantarle a la Madre de Dios en la excelsa figura de la Pura Concepción de María, noche hermosa llena de piropos, requiebros a la Más Pura de la Mujeres.
Acierto, no me lo podía creer, la Virgen se paró a su paso en la mismísima puerta de nuestro Casino conducida por las manos de nuestro amigo y socio Luís Miguel Murube Begines y su hijo. Acierto, muchas gracias por que todo esto fue calentando de alguna manera lo que iba a ocurrir en el interior de nuestra casa El Casino.
Y de pronto, apareció el Coro de Campanilleras de Santa María de Bucarest con Inmaculada Begines Palma a la cabeza de todas ellas y ahora Sí, se lleno toda la Casa de villancicos a cual más lindo y acertado.
Hicieron mención a Belén por supuesto y, al Niño Dios y a su Madre que están haciendo un Portal en El Rocío.
Se oyeron solos de Eli y su hermana Sacramento, de Nieves, de Amparito Perea que hasta dio unas pataditas por flamenco y mentó a la Peña Flamenca el Pozo de las Penas y, Remedito Amuedo y Marisol Begines, y Mari Rangel y, Inés Porra y Juanita Calancha y Amalia Gómez y su hermana Conchita, Ana Poley, Rosarito García, Carmeluchi, y muchas más, un largo etc. que ahora mismo no recuerdo sus nombres, perdón, y un coro perfectamente acoplados con mujeres de todas las edades que hicieron las delicias de la noche en el Casino. Gracias a todas, gracias, hasta el año que viene si Dios quiere.
Que Niño Dios nos Bendiga a Todos.
Seguimos Regalando Cultura.
Victoriano Rosal
viernes, 9 de diciembre de 2011
Alabanza del Mayoral al Toro Bravo, Encaste y Buena Estampa
“El arte mágico y prodigioso de torear tiene también su música (por dentro y por fuera) y es lo mejor que tiene. Música para los ojos del alma y para el oído del corazón; que es el tercer oído del que nos habló Nietzsche: el que escucha las armonías superiores.»
¡Como no podía ser de otra manera!
Horas antes de comenzar su intervención ya había gente esperando en la puerta del Casino, varios gruposde hombres que sabiendo chispa más o menos cómo se podía desarrollar el “tema”, esperaban expectante la hora del comienzo, marcada a las ocho de la tarde, a las ocho en punto de la tarde y, cuando pidió permiso a la presidencia en cumplimiento del reglamento de la Fiesta, se abrió esa memoria prodigiosa y nos hizo disfrutar como Él solo sabe hacerlo.
Tiene poder de llamada, al anunciar su intervención, acuden personas de todos los rincones del Pueblo, con ganas, ansiosos de escuchar y ver la forma, las maneras de decir, de contar sus “cosas” con verdadero arte y, sabiendo transmitir al público sus emociones, sapiencia y momentos vividos por él, derrochando autenticidad por los cuatro costados que, contagia al respetable y es entonces cuando él se mete en “faena”.
Empezó don Joaquín como siempre, pidiendo disculpa por si se equivocaba o no se acordaba de alguna cosa, otra vez más de memoria, no le hacen falta pá ná los papeles.
Éste es el Joaquín Rincón que nos tiene acostumbrado en sus intervenciones en el Casino, el que respira autenticidad por los cuatro costados.
Hizo mención a los Mataores de toro de todas las épocas, a los Picaores, a los Novilleros y, a los Mayorales de todo tiempo y en especial a los de nuestro Pueblo, Caballistas, y a los Domadores de Caballos locales.
Referencia a las grandes Plazas de Toros, en especial a la Monumental de Barcelona que, no hace mucho tiempo cerró sus puertas la Fiesta Nacional (desatino).
Recitó y cantó por Sevillanas con el agrado de todos.
En varias ocasiones don Joaquín fue interrumpido por los aplausos y los oles de los asistentes.
Y todo esto, resultó exitoso gracias al acompañamiento de guitarra que disfrutamos de las manos de nuestro amigo y mejor guitarrista PEPE.
Victoriano Rosal Domínguez
Regalamos… CULTURA
“Los toros son la fiesta más culta que hay hoy en el mundo”
Federico García Lorca
“Si nuestro teatro tuviese el temblor de las fiestas de toros, sería magnífico. Si hubiese sabido transportar esa violencia estética, sería un teatro heroico como La Ilíada... Una corrida de toros es algo muy hermoso”
Ramón María del Valle-Inclán
“Sí, en el toreo está presente la muerte, pero como aliada, como cómplice de la vida: la muerte hace de comparsa para que la vida se afirme”.
Fernando Savater
"Se torea a compás, como se baila y se canta, a compás, pero también como se vive, o ha de vivirse, a compás".
Rafael de Paula
“La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda”.
José Ortega y Gasset
“Existe una identidad entre el amor y el arte, en ninguno de los dos cabe la voluntad”.
Juan Belmonte
“En el poeta y en el artista existe el infinito”.
Víctor Hugo
“Las broncas se las lleva el viento y las cornadas se las queda uno”. Rafael"El Gallo"
“No puede comprender bien la historia de España quien no haya construido, con rigurosa construcción, la historia de las corridas de toros”.
José Ortega y Gasset
“El toreo es el único arte que juega con la muerte”.
Henry de Montherland
“La verdad del toreo es tener un misterio que decir... y decirlo”.
Rafael Gómez 'El Gallo'
“Para torear bien hay que olvidarse del cuerpo”.
Juan Belmonte
“El buen toreo es el que se hace con sentimiento y pasión de enamorado”.
Juan Belmonte
“El torero es el oficiante de un rito ancestral que se ha hecho juego”.
Pedro Laín Entralgo
“El toreo es la riqueza poética y vital mayor de España”.
Federico García Lorca
“Si nuestra fiesta nacional fuese la fiesta nacional británica, media docena de matadores de toros serían ya lores”.
Antonio
¡Como no podía ser de otra manera!
Horas antes de comenzar su intervención ya había gente esperando en la puerta del Casino, varios gruposde hombres que sabiendo chispa más o menos cómo se podía desarrollar el “tema”, esperaban expectante la hora del comienzo, marcada a las ocho de la tarde, a las ocho en punto de la tarde y, cuando pidió permiso a la presidencia en cumplimiento del reglamento de la Fiesta, se abrió esa memoria prodigiosa y nos hizo disfrutar como Él solo sabe hacerlo.
Tiene poder de llamada, al anunciar su intervención, acuden personas de todos los rincones del Pueblo, con ganas, ansiosos de escuchar y ver la forma, las maneras de decir, de contar sus “cosas” con verdadero arte y, sabiendo transmitir al público sus emociones, sapiencia y momentos vividos por él, derrochando autenticidad por los cuatro costados que, contagia al respetable y es entonces cuando él se mete en “faena”.
Empezó don Joaquín como siempre, pidiendo disculpa por si se equivocaba o no se acordaba de alguna cosa, otra vez más de memoria, no le hacen falta pá ná los papeles.
Éste es el Joaquín Rincón que nos tiene acostumbrado en sus intervenciones en el Casino, el que respira autenticidad por los cuatro costados.
Hizo mención a los Mataores de toro de todas las épocas, a los Picaores, a los Novilleros y, a los Mayorales de todo tiempo y en especial a los de nuestro Pueblo, Caballistas, y a los Domadores de Caballos locales.
Referencia a las grandes Plazas de Toros, en especial a la Monumental de Barcelona que, no hace mucho tiempo cerró sus puertas la Fiesta Nacional (desatino).
Recitó y cantó por Sevillanas con el agrado de todos.
En varias ocasiones don Joaquín fue interrumpido por los aplausos y los oles de los asistentes.
Y todo esto, resultó exitoso gracias al acompañamiento de guitarra que disfrutamos de las manos de nuestro amigo y mejor guitarrista PEPE.
Victoriano Rosal Domínguez
Regalamos… CULTURA
“Los toros son la fiesta más culta que hay hoy en el mundo”
Federico García Lorca
“Si nuestro teatro tuviese el temblor de las fiestas de toros, sería magnífico. Si hubiese sabido transportar esa violencia estética, sería un teatro heroico como La Ilíada... Una corrida de toros es algo muy hermoso”
Ramón María del Valle-Inclán
“Sí, en el toreo está presente la muerte, pero como aliada, como cómplice de la vida: la muerte hace de comparsa para que la vida se afirme”.
Fernando Savater
"Se torea a compás, como se baila y se canta, a compás, pero también como se vive, o ha de vivirse, a compás".
Rafael de Paula
“La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda”.
José Ortega y Gasset
“Existe una identidad entre el amor y el arte, en ninguno de los dos cabe la voluntad”.
Juan Belmonte
“En el poeta y en el artista existe el infinito”.
Víctor Hugo
“Las broncas se las lleva el viento y las cornadas se las queda uno”. Rafael"El Gallo"
“No puede comprender bien la historia de España quien no haya construido, con rigurosa construcción, la historia de las corridas de toros”.
José Ortega y Gasset
“El toreo es el único arte que juega con la muerte”.
Henry de Montherland
“La verdad del toreo es tener un misterio que decir... y decirlo”.
Rafael Gómez 'El Gallo'
“Para torear bien hay que olvidarse del cuerpo”.
Juan Belmonte
“El buen toreo es el que se hace con sentimiento y pasión de enamorado”.
Juan Belmonte
“El torero es el oficiante de un rito ancestral que se ha hecho juego”.
Pedro Laín Entralgo
“El toreo es la riqueza poética y vital mayor de España”.
Federico García Lorca
“Si nuestra fiesta nacional fuese la fiesta nacional británica, media docena de matadores de toros serían ya lores”.
Antonio
Alabanza del Mayoral al Toro Bravo, Encaste y Buena Estampa
La Peña Cultural y Comercial
La Unión El Casino
Le Saluda y al mismo tiempo le Invita
A la
“Charla – Conferencia y el Arte”
de
Don Joaquín Rincón Muñiz
en
“Alabanza del Mayoral al toro bravo, celo y buena estampa”
El día 18 de noviembre a las 20:00h.
El Casino
Plaza de España, 34
Los Palacios y Villafranca
La Unión El Casino
Le Saluda y al mismo tiempo le Invita
A la
“Charla – Conferencia y el Arte”
de
Don Joaquín Rincón Muñiz
en
“Alabanza del Mayoral al toro bravo, celo y buena estampa”
El día 18 de noviembre a las 20:00h.
El Casino
Plaza de España, 34
Los Palacios y Villafranca
miércoles, 26 de octubre de 2011
ANTONIO RINCÓN MUÑIZ
Recuerdos y nostalgia de su Pueblo (Los Palacios y Villafranca) de Don Antonio Rincón Muñiz,
Llegó Él con su familia al Casino donde lo esperábamos todos con ganas de saludarlo, pero sobre todo de escucharlo. Fue una de esas noches esplendida en todo por todo, el clima, la temperatura, el ambiente, el salón se iba calentando, los asientos fueron ocupados en su totalidad, tuvimos que encender el equipo de aire acondicionado (21 de noviembre).
Empezó dando las gracias al Casino, recordó a su Peña Juvenil, donde iba a escuchar música allá por los años 1955 – 60.
La primera cita que hizo don Antonio fue, “no es uno donde nace, sino donde se enamora” (don Antonio Machado).
Citó a hombres insignes como: don Andrés Bernáldez, Cristóbal Colón, Pedro Pérez Fernández, Joaquín Romero Murube.
Y, hombres y nombres propios de lugares nuestros,
Las eras en el Pradillo, el Palenque, Cine Aurora, los Cantaores, La feria o velá, Diego el Ciclón, anoche, volví a oler el carburo de las lámparas de los puestos de turrón, Manolito el Ciego, Pepito el Moreno, el Puente de los Ratones, La Puente, el cine Coliseo, Rafael Arahal “dejad que los niños se acerquen a mí”, Don Juan Antonio Tardío (sacerdote) que junto a un grupo de jóvenes, resucitaron la Hermandad de la Veracruz (se le llegó a conocer como Los Estudiantes), por aquella época en todo El Pueblo, que sale desde el Furraque.
Los hombre curtidos del Pueblo, gustaban de meterse y “molestar” a los jóvenes estudiantes con bromas, algunas muy pesadas, decían: // …estudiantes que estudias tanto… sabrías medirme, tal y cual cosa, y así una y otra vez, todos los días, ¡pesados, más que pesados!
Nos transportó a los tiempos del Cine de la calle de la Huerta y, tuvo un recuerdo para los jóvenes que en aquellos tiempos no podían pagar la entrada completa y tenían que pasar a la Sala después de que proyectara el NO&DO (diario hablado) así que, se perdían las inauguraciones de los pantanos por Franco.
Antonio nos hizo pasar una noche diferente y distraída en nuestro Casino. Gracias
Antonio Rincón y Victoriano Rosal
Seguimos regalando Cultura.
Llegó Él con su familia al Casino donde lo esperábamos todos con ganas de saludarlo, pero sobre todo de escucharlo. Fue una de esas noches esplendida en todo por todo, el clima, la temperatura, el ambiente, el salón se iba calentando, los asientos fueron ocupados en su totalidad, tuvimos que encender el equipo de aire acondicionado (21 de noviembre).
Empezó dando las gracias al Casino, recordó a su Peña Juvenil, donde iba a escuchar música allá por los años 1955 – 60.
La primera cita que hizo don Antonio fue, “no es uno donde nace, sino donde se enamora” (don Antonio Machado).
Citó a hombres insignes como: don Andrés Bernáldez, Cristóbal Colón, Pedro Pérez Fernández, Joaquín Romero Murube.
Y, hombres y nombres propios de lugares nuestros,
Las eras en el Pradillo, el Palenque, Cine Aurora, los Cantaores, La feria o velá, Diego el Ciclón, anoche, volví a oler el carburo de las lámparas de los puestos de turrón, Manolito el Ciego, Pepito el Moreno, el Puente de los Ratones, La Puente, el cine Coliseo, Rafael Arahal “dejad que los niños se acerquen a mí”, Don Juan Antonio Tardío (sacerdote) que junto a un grupo de jóvenes, resucitaron la Hermandad de la Veracruz (se le llegó a conocer como Los Estudiantes), por aquella época en todo El Pueblo, que sale desde el Furraque.
Los hombre curtidos del Pueblo, gustaban de meterse y “molestar” a los jóvenes estudiantes con bromas, algunas muy pesadas, decían: // …estudiantes que estudias tanto… sabrías medirme, tal y cual cosa, y así una y otra vez, todos los días, ¡pesados, más que pesados!
Nos transportó a los tiempos del Cine de la calle de la Huerta y, tuvo un recuerdo para los jóvenes que en aquellos tiempos no podían pagar la entrada completa y tenían que pasar a la Sala después de que proyectara el NO&DO (diario hablado) así que, se perdían las inauguraciones de los pantanos por Franco.
Antonio nos hizo pasar una noche diferente y distraída en nuestro Casino. Gracias
Antonio Rincón y Victoriano Rosal
Seguimos regalando Cultura.
ENTRADAS DEL BLOG DE LA LUZ
MÚSICA MODERNA
En la noche del lunes día 20 de diciembre y tras la magnífica Conferencia de Julio Mayo a cerca de la llegada de la LUZ eléctria a Los Palacios y Villafranca, con asistencia de muchos interesados por el "tema" llegó la MÚSICA de mano de José Manuel Núñez, una actuación excelente que, nos hizo recordar y saborear la Década de los años 50 - 60, que tanto influyó en nosotros, añorando personas y lugares (patio del Desembarco y el Corral de Núñez).
Escuchando y soñando con ésta melodías; Perfidia, La Casa del Sol naciente, Torero, Mis manos en tu cintura, y en largo etcétera.
Gracias. Núñez vuelves cuando quieras.
Regalamos Cultura.
Soleá
Ví como los grandes aficionados no perdían ninguna sílaba pronunciada y atentos a la voz y al ritmo de una soleá bien marcada. disfrutábamos todos, el tiempo se detuvo en el salón del Casino, el compás y olé se oían quedo y asintiendo la palabra y el cante.
Dos maestros, Juan Bautista García Bodi y Juan Carmona “El Distinguido” el saber estar y comunicar con acierto.
La Soleá nace para acompañar el baile; por su personalidad como estilo rápidamente se hace un “palo” básico del Flamenco.
Desde el principio Bodi dejó claro que la Soleá nace en Triana y, desde allí recorre el mundo para volver otra vez a la fuente donde nace.
Bodi nos habló de las comarcas y estilo, de letras y cantaores míticos.
Carmona nos recordó al gran guitarrista nuestro Don Manuel Carmona Fabián (mi tío Manuel) como dijo el “Distinguido” que a la pregunta que dónde está el “duende” le dijo que en la arena y donde está la arena? A lo que le contestó que en la Noria.
Nos contó Juan Carmona con mucha gracia lo del cantaó que quería ser torero y que en una novillá el bicho le hizo de tó, lo pisó, se hizo de todo encima de él, en fin que lo dejó herido y maltrecho, de tal manera que, no volvió a entrar nunca más por tabaco, el novillo llevaba por nombre “estanquero”.
Anécdotas como la del señorito que, tenía ganas de juerga y, pidió un cantaó y cuando llevaba más de tres horas cantando, dijo, bueno, a lo que señorito contestó, también quieres cobrar? con lo que has comido y bebido, el cantaó le contesto, por Dios y ojalá que el próximo que le cante sea un cura, lógicamente provocó la risa y el aplauso de los asistentes.
Juan Bautista citó a cantaores como, Caracol (38 soleá grabadas), Mairena (138 grabadas), Fernanda, Oliver, Frijone, Joaniqui, Aurelio, Carapiedra, Manuel Torres, Juan Talega, Eusebio, El Sevillano, etc., y un sinfín de cantaores que no sigo por no aburriros.
Nuestro Casino se llenó de una magnífica noche de saber de cante “la soleá de mano de Juan Bautista García Bodi y del cante con gusto y bien dicho de Juan Carmona “El Distinguido”.
Bodi termina hablando de la importancia de las letras en la soleá, su valor poético y artístico. Nos hace un recorrido de los distintos estilos, demostrando que la soleá es el cante más completo y solemne.
Creadores, los que crean el cante (Andonga, Paquirri el Guanté?
Recreadores, los que engrandecen aún más los cantes y, por ellos llegan a nosotros (Mairena, Caracol, Fernanda)
Los dos sabiendo estar y desde aquí nuestro reconocimiento y siempre agradecidos por la noche FLAMENCA que nos habéis hecho pasar, esta mañana cuando he entrado en el Casino, todavía se oía los ecos del buen cante y la excelente conferencia.
Gracias a dos Juanes, gracias.
Seguimos regalando Cultura
Álvaro Romero, Los Palacios y Villafranca Actualizado 04/03/2011 19:37
Tercera edición del libro del hombre que fundó la primera biblioteca del pueblo.
No es casualidad que un libro de relatos de un autor de Los Palacios y Villafranca consiga una tercera edición en sólo 15 años: es buena literatura adobada con el realismo de un pueblo ya sólo reconocido por los más viejos y por eso algunos institutos, principalmente del propio municipio, lo rescatan como lectura recomendada para sus alumnos. Pero también lo demandan lectores de muchos puntos del país, nostálgicos de su patria chica y que encuentran en sus páginas el retrato objetivo y amargo de lo que era Los Palacios y Villafranca en tiempos de la dictadura, un periodo en el que solo la caridad enseñaba a leer a los pobres.
Relatos palaciegos (publicado por Ediciones Esotérico) es un libro de 22 cuentos, todos ellos verdaderos. Porque Miguel Roldán, su autor, no es un cuentista, sino un cronista de un tiempo que la inmensa mayoría de los habitantes de este rincón del Bajo Guadalquivir olvidó para siempre o no llegó a vivir, tratándose de un municipio con una edad media muy joven: el franquismo en el que el pueblo era un puñado de casas encaladas y arracimadas a la torre de la iglesia, con un vastísimo extrarradio de caminos poblados por chumberas, bestias y desamparados que malvivían la siesta interminable de aquella dictadura.
Los relatos de esta publicación, que acaba de sacar a la calle su tercera edición, se agrupan en tres temáticas: los juegos, la escuela y los retratos, pero todas comparten el común denominador de unos años crueles en los que la única esperanza de los niños, entre quienes se encuentra el narrador, era aventurarse por los postigos haciendo rabona, con pelotas de trapo que buscaban entre las amapolas de la marisma la rendija improbable de una felicidad más allá del catecismo y el palmetazo.
Cada capítulo de este libro, con descripciones de calles y rincones del pueblo muy reconocibles pero profundamente cambiados por las constantes y demandadas reurbanizaciones, focaliza un personaje o una circunstancia que sirven de fiel reflejo de aquellos años que nada tuvieron de maravillosos si no fuera por el prisma literario.
Entre otros, figuran protagonistas a su pesar como los niños en una primera comunión cuya ilusión era el chocolate rancio más que las hostias; el jornalero de raigambre republicana que sobrevive a las humillaciones del régimen por el futuro de su hijo; la enferma vagabunda que da voces como una loca; la guapa que regresa al pueblo tras la guerra y debe abandonarlo de inmediato espantada por el aceite de ricino que la obligan a tomar; o la novia embarazada que tiene que casarse de madrugada para defenderse del qué dirán, entre otros personajes tratados con ternura como el maestro que enseña palotes y regala imaginación o el barbero que fabrica colonias falsas con azafrán y otros tintes de la escasez apabullante.
De todas las historias es testigo el narrador, un niño que juega en la Huerta de Bustillo y que habrá de regalar su minuciosa memoria de olores, vestimentas y matojos ya extinguidos en forma de relatos. Un niño que pudo ser el propio autor, que luego decidió compartir con todos estos recuerdos.
Mucho antes de su faceta de escritor, en 1958, participó activamente en la construcción de una escuela en el marginal barrio del Cerro de la Horca, donde los niños que vivían en chozas iniciaron por vez primera su contacto con los libros. El nombre de Nuestra Señora de la Ascensión que le puso el nacionalcatolicismo imperante tenía, en el fondo, más relación con el ascenso que se le brindaba a los niños que con la virgen. El autor, que había contactado para aquellas empresas con el mismísimo Utrera Molina (gobernador civil en Sevilla) participó, desde aquella realidad todavía no impresa, en la erradicación del chabolismo y en aventuras como representaciones teatrales o en la fundación de la primera biblioteca del pueblo, con 600 ejemplares, sobre la plaza de abastos, que él mismo dirigió. Ya octogenario, sonríe con esta tercera edición de sus relatos que los adolescentes leen hoy. Tal vez porque sus páginas dicen mucho más de lo que cuentan sus renglones.
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La noche grande de Riqueni
En el flamenco se habla últimamente mucho de política, de artistas descontentos e instituciones públicas que practican dirigismo cultural fuera de compás. Sin embargo, apenas se habla ya de arte, de duende, de alma, de corazón y, casi nunca, de talento. Ha tenido que volver a su tierra un genio de la guitarra, de Triana, afincado desde hace años en la Villa y Corte, para decirnos con seis cuerdas y una sensibilidad impresionante, que no todo está perdido en el viejo y siempre nuevo arte de lo jondo.
Rafael Riqueni del Canto vino la noche del pasado jueves al Lope de Vega de Sevilla a presentarnos su nueva obra, Parque de María Luisa, su particular homenaje a la pureza de la infancia, que el músico de la calle Fabié aún no ha perdido, a pesar de sus cerca de cincuenta años, de los que lleva cuarenta abrazado a una guitarra como si fuera el primer y único enamorado del universo.
Dos horas antes del concierto ya había una legión de admiradores del genio deambulando por el Casino de la Exposición. Guitarristas como Manolo Franco, Paco y Miguel Ángel Cortés, José Luís Scott y otros; el constructor de guitarras Paco Barbas y su hijo, que sigue sus pasos; el productor Ricardo Pachón y las cantaoras Esperanza Fernández, Antonia Contreras y Virginia Gámez, entre otras celebridades de lo jondo, estuvieron presentes para darle su apoyo, para que no se sintiera solo en el que él mismo ha calificado como el concierto de su vida.
El teatro se llenó de artistas y de aficionados. Hasta las palomas del Parque de María Luisa se dejaron ver esa noche más que nunca. No era para menos. Rafael venía a darnos a conocer el contenido de su disco en un teatro nada fácil y ante una afición que chanela.
Cuando apareció en el escenario con su guitarra, con traje gris y la mirada nerviosa, como inquieta, el público le dio uno de los aplausos más largos que recordamos en la bombonera. Muchos habíamos soñado con ese momento: el de volver a ver a Rafael Riqueni en su tierra, a lo grande, ofreciéndonos su nueva música; primero, el estreno de Parque de María Luisa; luego, la interpretación de algunas de sus piezas flamencas más celebradas y geniales: Mi tiempo, Al Niño Miguel, Tangos del Titi... Además de la colaboración de Mayte Martín, que se hizo acompañar por él en granaínas de Chacón y soleares gaditanas y trianeras.
Su nueva obra no es flamenca, pero es de una sevillanía enternecedora y tan descriptiva desde el punto de vista musical que apenas necesitábamos seguir el díptico para, cogidos de su mano, pasear por el parque sevillano y verle acompañado de su padre; observando la luz de Sevilla reflejada en el Estanque de los Lotos; paseando por la Isleta de los Patos; sintiéndose libre en la Explanada; imaginando a la Reina asomada al balcón del Costurero; poniéndose lírico ante la Glorieta de Bécquer; sentimental y folklórico en la de los Quintero; la mar de flamenco en el Monte Gurugú; y nostálgico paseando de la mano de su padre por el Parque de las Palomas.
Noche grande la de Rafael Riqueni. No por la seguridad en la ejecución de sus piezas, el brillo de sus trémolos, la precisión de sus delicadas notas, la intensidad de sus rasgueos y el ajustado compás. Fue grande porque un niño de medio siglo de vida, de Triana, vino a decirnos que sigue siendo músico, que sigue estando vivo, y que sigue amando al flamenco y a Sevilla.
En la noche del lunes día 20 de diciembre y tras la magnífica Conferencia de Julio Mayo a cerca de la llegada de la LUZ eléctria a Los Palacios y Villafranca, con asistencia de muchos interesados por el "tema" llegó la MÚSICA de mano de José Manuel Núñez, una actuación excelente que, nos hizo recordar y saborear la Década de los años 50 - 60, que tanto influyó en nosotros, añorando personas y lugares (patio del Desembarco y el Corral de Núñez).
Escuchando y soñando con ésta melodías; Perfidia, La Casa del Sol naciente, Torero, Mis manos en tu cintura, y en largo etcétera.
Gracias. Núñez vuelves cuando quieras.
Regalamos Cultura.
Soleá
Ví como los grandes aficionados no perdían ninguna sílaba pronunciada y atentos a la voz y al ritmo de una soleá bien marcada. disfrutábamos todos, el tiempo se detuvo en el salón del Casino, el compás y olé se oían quedo y asintiendo la palabra y el cante.
Dos maestros, Juan Bautista García Bodi y Juan Carmona “El Distinguido” el saber estar y comunicar con acierto.
La Soleá nace para acompañar el baile; por su personalidad como estilo rápidamente se hace un “palo” básico del Flamenco.
Desde el principio Bodi dejó claro que la Soleá nace en Triana y, desde allí recorre el mundo para volver otra vez a la fuente donde nace.
Bodi nos habló de las comarcas y estilo, de letras y cantaores míticos.
Carmona nos recordó al gran guitarrista nuestro Don Manuel Carmona Fabián (mi tío Manuel) como dijo el “Distinguido” que a la pregunta que dónde está el “duende” le dijo que en la arena y donde está la arena? A lo que le contestó que en la Noria.
Nos contó Juan Carmona con mucha gracia lo del cantaó que quería ser torero y que en una novillá el bicho le hizo de tó, lo pisó, se hizo de todo encima de él, en fin que lo dejó herido y maltrecho, de tal manera que, no volvió a entrar nunca más por tabaco, el novillo llevaba por nombre “estanquero”.
Anécdotas como la del señorito que, tenía ganas de juerga y, pidió un cantaó y cuando llevaba más de tres horas cantando, dijo, bueno, a lo que señorito contestó, también quieres cobrar? con lo que has comido y bebido, el cantaó le contesto, por Dios y ojalá que el próximo que le cante sea un cura, lógicamente provocó la risa y el aplauso de los asistentes.
Juan Bautista citó a cantaores como, Caracol (38 soleá grabadas), Mairena (138 grabadas), Fernanda, Oliver, Frijone, Joaniqui, Aurelio, Carapiedra, Manuel Torres, Juan Talega, Eusebio, El Sevillano, etc., y un sinfín de cantaores que no sigo por no aburriros.
Nuestro Casino se llenó de una magnífica noche de saber de cante “la soleá de mano de Juan Bautista García Bodi y del cante con gusto y bien dicho de Juan Carmona “El Distinguido”.
Bodi termina hablando de la importancia de las letras en la soleá, su valor poético y artístico. Nos hace un recorrido de los distintos estilos, demostrando que la soleá es el cante más completo y solemne.
Creadores, los que crean el cante (Andonga, Paquirri el Guanté?
Recreadores, los que engrandecen aún más los cantes y, por ellos llegan a nosotros (Mairena, Caracol, Fernanda)
Los dos sabiendo estar y desde aquí nuestro reconocimiento y siempre agradecidos por la noche FLAMENCA que nos habéis hecho pasar, esta mañana cuando he entrado en el Casino, todavía se oía los ecos del buen cante y la excelente conferencia.
Gracias a dos Juanes, gracias.
Seguimos regalando Cultura
Álvaro Romero, Los Palacios y Villafranca Actualizado 04/03/2011 19:37
Tercera edición del libro del hombre que fundó la primera biblioteca del pueblo.
No es casualidad que un libro de relatos de un autor de Los Palacios y Villafranca consiga una tercera edición en sólo 15 años: es buena literatura adobada con el realismo de un pueblo ya sólo reconocido por los más viejos y por eso algunos institutos, principalmente del propio municipio, lo rescatan como lectura recomendada para sus alumnos. Pero también lo demandan lectores de muchos puntos del país, nostálgicos de su patria chica y que encuentran en sus páginas el retrato objetivo y amargo de lo que era Los Palacios y Villafranca en tiempos de la dictadura, un periodo en el que solo la caridad enseñaba a leer a los pobres.
Relatos palaciegos (publicado por Ediciones Esotérico) es un libro de 22 cuentos, todos ellos verdaderos. Porque Miguel Roldán, su autor, no es un cuentista, sino un cronista de un tiempo que la inmensa mayoría de los habitantes de este rincón del Bajo Guadalquivir olvidó para siempre o no llegó a vivir, tratándose de un municipio con una edad media muy joven: el franquismo en el que el pueblo era un puñado de casas encaladas y arracimadas a la torre de la iglesia, con un vastísimo extrarradio de caminos poblados por chumberas, bestias y desamparados que malvivían la siesta interminable de aquella dictadura.
Los relatos de esta publicación, que acaba de sacar a la calle su tercera edición, se agrupan en tres temáticas: los juegos, la escuela y los retratos, pero todas comparten el común denominador de unos años crueles en los que la única esperanza de los niños, entre quienes se encuentra el narrador, era aventurarse por los postigos haciendo rabona, con pelotas de trapo que buscaban entre las amapolas de la marisma la rendija improbable de una felicidad más allá del catecismo y el palmetazo.
Cada capítulo de este libro, con descripciones de calles y rincones del pueblo muy reconocibles pero profundamente cambiados por las constantes y demandadas reurbanizaciones, focaliza un personaje o una circunstancia que sirven de fiel reflejo de aquellos años que nada tuvieron de maravillosos si no fuera por el prisma literario.
Entre otros, figuran protagonistas a su pesar como los niños en una primera comunión cuya ilusión era el chocolate rancio más que las hostias; el jornalero de raigambre republicana que sobrevive a las humillaciones del régimen por el futuro de su hijo; la enferma vagabunda que da voces como una loca; la guapa que regresa al pueblo tras la guerra y debe abandonarlo de inmediato espantada por el aceite de ricino que la obligan a tomar; o la novia embarazada que tiene que casarse de madrugada para defenderse del qué dirán, entre otros personajes tratados con ternura como el maestro que enseña palotes y regala imaginación o el barbero que fabrica colonias falsas con azafrán y otros tintes de la escasez apabullante.
De todas las historias es testigo el narrador, un niño que juega en la Huerta de Bustillo y que habrá de regalar su minuciosa memoria de olores, vestimentas y matojos ya extinguidos en forma de relatos. Un niño que pudo ser el propio autor, que luego decidió compartir con todos estos recuerdos.
Mucho antes de su faceta de escritor, en 1958, participó activamente en la construcción de una escuela en el marginal barrio del Cerro de la Horca, donde los niños que vivían en chozas iniciaron por vez primera su contacto con los libros. El nombre de Nuestra Señora de la Ascensión que le puso el nacionalcatolicismo imperante tenía, en el fondo, más relación con el ascenso que se le brindaba a los niños que con la virgen. El autor, que había contactado para aquellas empresas con el mismísimo Utrera Molina (gobernador civil en Sevilla) participó, desde aquella realidad todavía no impresa, en la erradicación del chabolismo y en aventuras como representaciones teatrales o en la fundación de la primera biblioteca del pueblo, con 600 ejemplares, sobre la plaza de abastos, que él mismo dirigió. Ya octogenario, sonríe con esta tercera edición de sus relatos que los adolescentes leen hoy. Tal vez porque sus páginas dicen mucho más de lo que cuentan sus renglones.
--
La noche grande de Riqueni
En el flamenco se habla últimamente mucho de política, de artistas descontentos e instituciones públicas que practican dirigismo cultural fuera de compás. Sin embargo, apenas se habla ya de arte, de duende, de alma, de corazón y, casi nunca, de talento. Ha tenido que volver a su tierra un genio de la guitarra, de Triana, afincado desde hace años en la Villa y Corte, para decirnos con seis cuerdas y una sensibilidad impresionante, que no todo está perdido en el viejo y siempre nuevo arte de lo jondo.
Rafael Riqueni del Canto vino la noche del pasado jueves al Lope de Vega de Sevilla a presentarnos su nueva obra, Parque de María Luisa, su particular homenaje a la pureza de la infancia, que el músico de la calle Fabié aún no ha perdido, a pesar de sus cerca de cincuenta años, de los que lleva cuarenta abrazado a una guitarra como si fuera el primer y único enamorado del universo.
Dos horas antes del concierto ya había una legión de admiradores del genio deambulando por el Casino de la Exposición. Guitarristas como Manolo Franco, Paco y Miguel Ángel Cortés, José Luís Scott y otros; el constructor de guitarras Paco Barbas y su hijo, que sigue sus pasos; el productor Ricardo Pachón y las cantaoras Esperanza Fernández, Antonia Contreras y Virginia Gámez, entre otras celebridades de lo jondo, estuvieron presentes para darle su apoyo, para que no se sintiera solo en el que él mismo ha calificado como el concierto de su vida.
El teatro se llenó de artistas y de aficionados. Hasta las palomas del Parque de María Luisa se dejaron ver esa noche más que nunca. No era para menos. Rafael venía a darnos a conocer el contenido de su disco en un teatro nada fácil y ante una afición que chanela.
Cuando apareció en el escenario con su guitarra, con traje gris y la mirada nerviosa, como inquieta, el público le dio uno de los aplausos más largos que recordamos en la bombonera. Muchos habíamos soñado con ese momento: el de volver a ver a Rafael Riqueni en su tierra, a lo grande, ofreciéndonos su nueva música; primero, el estreno de Parque de María Luisa; luego, la interpretación de algunas de sus piezas flamencas más celebradas y geniales: Mi tiempo, Al Niño Miguel, Tangos del Titi... Además de la colaboración de Mayte Martín, que se hizo acompañar por él en granaínas de Chacón y soleares gaditanas y trianeras.
Su nueva obra no es flamenca, pero es de una sevillanía enternecedora y tan descriptiva desde el punto de vista musical que apenas necesitábamos seguir el díptico para, cogidos de su mano, pasear por el parque sevillano y verle acompañado de su padre; observando la luz de Sevilla reflejada en el Estanque de los Lotos; paseando por la Isleta de los Patos; sintiéndose libre en la Explanada; imaginando a la Reina asomada al balcón del Costurero; poniéndose lírico ante la Glorieta de Bécquer; sentimental y folklórico en la de los Quintero; la mar de flamenco en el Monte Gurugú; y nostálgico paseando de la mano de su padre por el Parque de las Palomas.
Noche grande la de Rafael Riqueni. No por la seguridad en la ejecución de sus piezas, el brillo de sus trémolos, la precisión de sus delicadas notas, la intensidad de sus rasgueos y el ajustado compás. Fue grande porque un niño de medio siglo de vida, de Triana, vino a decirnos que sigue siendo músico, que sigue estando vivo, y que sigue amando al flamenco y a Sevilla.
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